Un
peatón desprevenido, una señorita que arrastra las
miradas, un ciego que canta destemplado y un pintor que no encontró
su oportunidad. Un bus, un pito, el anuncio, el carro de helados,
el muchacho con el walkman al oído: es la calle.
Y desde el fondo de la calle, una silueta no muy clara, un
rostro borroso, una mano que saluda, unos pasos: ¡míralo
a tu lado, por la calle!: es Dios.
Por que en medio del caos el ruido y el tráfico también
podemos encontrar al Dios de la Calle. Este es le espacio en
la radio en donde la Komunidad cuenta y comparte con todos los
oyentes
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